El consorcio vasco que ha adquirido el 29,7% del accionariado de Talgo ha acordado con Renfe las condiciones para el pago de la multa, por 116 millones de euros, que el fabricante de trenes tiene pendiente con el operador por retrasos en la entrega de sus unidades Avril. Según informó Cinco Días, el consorcio, liderado por Sidenor, ha aceptado las condiciones que Renfe había propuesto para el pago de esa multa. De esta manera, el abono de esos 116 millones se realizaría con plazos de carencia e intereses añadidos, referenciados al Euríbor. En el consorcio, además de Sidenor, participan el Gobierno vasco y las fundaciones BBK y Vital.
Renfe había ofrecido al grupo vasco no ejecutar la sanción hasta el año 2031 y fraccionar su pago hasta en 7 años un esquema que Sidenor habría aceptado y que, además, allanaría la negociación para la refinanciación de la deuda que mantiene Talgo. En febrero pasado, el secretario de Estado de Transporte, José Antonio Santano, dijo que no se podía eliminar la sanción, pero sí aplazar o fraccionar su pago. El fabricante de trenes perdió el año pasado 107,9 millones, frente a unas ganancias de 12,2 millones en 2023, debido a la penalización de 116,6 millones impuesta por Renfe por el retraso en la entrega de los trenes Avril.
Esta oferta de aplazamiento se produce en medio del cambio accionarial, a la espera de que el consorcio vasco liderado por Sidenor, y del que forman parte el Gobierno vasco, a través de Finkatuz, y las fundaciones Vital y BBK, formalice la toma del 29,77% de su capital, dando salida del mismo al fondo de inversión Trilantic. La semana pasada, el consejero de Industria del Gobierno vasco, Mikel Jauregi, mostró su confianza en cerrar “pronto” la operación en Talgo, una vez que hayan “trabajado con calma y precisión” la multa de Renfe y la refinanciación de la deuda del fabricante de trenes. “Tenemos que ir al detalle, tanto la multa de Renfe como las condiciones de refinanciación de la deuda que tiene Talgo con los bancos”, señaló.