Si de ser pioneros en algo se trata, China siempre está en primera línea. El país asiático está dispuesto a llevar a cabo la primera carrera a pie entre robots y humanos. El 13 de abril es un momento histórico tanto para la tecnología como para el deporte, obviamente. Y es que las calles de Pekín serán testigo de un inusual espectáculo en el que las zapatillas metálicas se mezclarán con los corredores de carne y hueso.
Se trata de un inusual desafío en el que los humanos y los robots humanoides medirán fuerza, resistencia y, sobre todo, velocidad. El evento tendrá lugar en el Área de Desarrollo y Tecnológico en el distrito de Daxing, conocido como Beijing E-Town. La competencia reunirá a 12.000 corredores, entre los cuales estarán los robots más avanzados de unas 20 empresas chinas. Eso sí, las máquinas deberán cumplir con ciertos requisitos.
Es imprescindible que los robots tengan una apariencia de humanoide. Todos los androides participantes deberán medir entre 0,45 y 2 metros de altura. Además, es fundamental que posean una estructura mecánica capaz de caminar o correr sobre dos piernas, lo que significa que no se permiten robots con ruedas.
Presente vs futuro
¿El músculo vencerá a los cables? Será una carrera donde el futuro correrá junto al presente. Mientras los sensores afinan su rendimiento, los corazones humanos latirán sin detenerse con fuerza para enfrentar a los rivales compuestos de acero.
Durante la competencia, se permitirá el reemplazo de baterías y la sustitución completa de un robot, pero con una penalización de 10 minutos por cada cambio. Esta regla es una diferencia clave para los competidores humanos, quienes deberán completar los 21 kilómetros sin ninguna ventaja tecnológica.
En agosto, Pekín volverá a ser el epicentro de atención al albergar los primeros Juegos Mundiales de Robots Humanoides. Las máquinas competirán en disciplinas como atletismo, fútbol y baloncesto para demostrar que el deporte ya no es exclusivo de los humanos.
Primer robot humanoide del mundo
El primer robot humanoide del mundo se llamó Elektro. Nació en 1937 y fue exhibido como atracción en la Feria Mundial de New York en 1939. Elektro medía unos dos metros de altura, pesaba alrededor de 120 kilos y podía realizar 26 movimientos diferentes. Era capaz de hablar, caminar, mover los brazos, fumar cigarro e inflar globos.
Elektro inspiró a futuras innovaciones en una época marcada por la Segunda Guerra Mundial. Trás su éxito, fue acompañado por Sparko, un perro robot capaz de obedecer órdenes y realizar movimientos básicos. Este dúo robótico fue una de las mayores atracciones hasta los años sesenta.
Tiangong: el primer robot corredor
Tiangong mide 1,63 metros de altura y pesa 48 kilos. En noviembre pasado, se convirtió en el primer robot humanoide en participar en una carrera: la maratón de Yizhuang, una ciudad cercana a Pekín. Lamentablemente no completó los 21 kilómetros ni tomó la salida junto al resto de los corredores. Sin embargo, la organización le otorgó un certificado de participación por haber sido la mayor atracción del evento.