La presidenta de la patronal empresarial vasca Tamara Yagüe ha precisado que desde Confebask no dicen que "no sea posible" negociar el salario mínimo en Euskadi sino que "ahora no es el momento y que no solamente se debe hablar del salario mínimo vasco". Tras recordar que el salario mínimo "desde 2028 hasta ahora ha subido el 67%" y que los costes de seguridad social "desde el año 2022 ahora han subido el 23%", la presidenta de Confebask ha advertido de que las empresas están "asumiendo unos costes laborales complejos".
En Euskadi, ha señalado, "los convenios han subido por encima del IPC y más que los convenios del Estado, tenemos los salarios más altos junto con Madrid, de todo el Estado, y los convenios con menos horas trabajadas y, además, el colectivo al que afecta el salario mínimo vasco, el que esté sujeto a convenio negociado desde por las territoriales, son 20.000 personas".
A su entender, "hay otras prioridades que tenemos que analizar y que se tienen que trabajar a la vez si queremos hablar del salario mínimo, como puede ser el absentismo, la conflictividad o la competitividad de la empresa".
"Tiene que haber un paquete y, por eso, nosotros hemos dicho que negociar ahora mismo no, pero sí queremos dialogar y debatir, vamos a la mesa de diálogo social y hagamos un diálogo tripartito, porque también el gobierno tiene que estar hablando, puesto que para temas de absentismo tienen mucho que decir", plantea.
En cuanto a la subida del salario mínimo en Euskadi de entre 1.600 a 1.800 euros planteada por algunos sindicatos, la presidenta de la patronal vasca advierte de que "es subir otro 27% más a una subida del 67%" y, además, ha apuntado que "ya existen salarios mínimos en cada uno de los convenios y firmados por los sindicatos que saben de ese sector", al tiempo que ha subrayado que "no todos los sectores están en la misma situación de poder asumir una serie de costes laborales que están continuamente subiendo".
Absentismo y reducción de jornada
Precisamente en relación al absentismo laboral, reconoce que es "un tema complicado, que afecta principalmente, y lo más importante, a la salud de los trabajadores, por lo que hay que actuar" y luego, añade, "afecta a la competitividad de las empresas".
Además, ha señalado que es "un problema institucional, porque a las instituciones le afecta en doble sentido, porque ellos también tienen absentismo, pero, al final, tienen un coste de 1.400 millones anuales, que se podrían dedicar a otros beneficios sociales".
En cuanto al debate sobre la reducción de la jornada laboral a 37 horas y media que Confebask ha considerado una "injerencia del Gobierno", Yagüe ha precisado que cuando se negocia y firma una serie de convenios, "las horas son una parte importante de ese convenio y todos los sectores no se pueden adaptar a la misma situación".
"Nadie está diciendo que no se pueda llegar, pero es que hay que buscar la excepcionalidad, por lo que se seguirá trabajando", ha indicado, para reconocer que "no sabemos lo que va a pasar, pero estamos satisfechos con que la medida no esté saliendo adelante".
Guerra arancelaria
Por otro lado, ha asegurado que la empresa vasca es "competitiva, pero tiene que trabajar en no perder esa competitividad" ante un mercado internacional en el que Estado Unidos "está cambiando son las reglas del juego existentes hasta ahora" y ante la situación económica de Europa que "se agravada con la guerra arancelaria de Estados Unidos, principalmente, con el automóvil".
"La industria de Euskadi tiene capacidad de resistir, pero lo que se le pide a Europa es una unidad de acción, una rapidez en la toma de decisiones y ser contundente para preservar la industria", ha remarcado. Tamara Yagüe ha dicho que "hay que ser optimistas, no estamos en estado de alerta, pero estamos ojo avizor y expectantes" y ha insistido en que "hay que actuar muy rápido ante las tomas de decisiones que estén ocurriendo".
Por otro lado, ha explicado que una de las mayores preocupaciones que trasladan las empresas, además del absentismo y la subida de los costes laborales, es "la falta de perfiles cualificados", por lo que ha considerado necesarias, entre otras medidas, "trabajar la orientación de la educación desde edades más tempranas para dar a conocer las posibilidades y las salidas que tienen" y "trabajar una estrategia de país para la atracción de talento internacional, porque es necesario".
Tras felicitar al Gobierno vasco por la operación de Talgo y considerar "un modelo a seguir el que se pueda llegar a un acuerdo entre empresas privadas y públicas, incluso incluyendo las fundaciones, con un mismo fin común, que es el arraigo de proyectos industriales o incluso el poder traer proyectos industriales tractores a Euskadi", ha defendido que "esa colaboración público-privada tiene que existir y es uno de los campos que hay que ahondar todavía más".
En cuanto a las perspectivas económicas para 2025, ha dicho que "hay una horquilla que es muy amplia del 1,3 al 2,1 de previsión de crecimiento del PIB, que va a estar directamente relacionada con los acontecimientos que estamos viviendo día a día". "Hay que estar alerta, pero no estamos en estado de alarma", ha dicho.
Revisión fiscal
La presidenta de Confebask, Tamara Yagüe, ha dicho que la patronal vasca está "a la expectativa" de conocer la "letra pequeña" del acuerdo de revisión fiscal y ha criticado el "mensaje desincentivador hacia la actividad empresarial" que se ha trasladado.
Tamara Yagüe ha precisado, en relación a la revisión fiscal acordada por PNV, PSE y Elkarrekin Podemos, que en Confebask "no hemos visto ni sabemos dónde está la letra pequeña, que seguro que la hay, y estamos expectantes a ver cuál es esa letra pequeña que dicen que nos va a gustar, pero no sabemos dónde está".
No obstante, ha dicho que "lo que sí se ha trasladado es un mensaje desincentivador hacia la actividad empresarial". "En un momento en el que estamos diciendo que hay que buscar vocaciones empresariales, porque estamos de acuerdo que la empresa privada es lo que al final está generando el bienestar social, nos encontramos con un mensaje desincentivador hacia ellas", ha lamentado.
En su opinión, "hay que reflexionar" porque "es que parece que las empresas no pueden tener beneficios" y, según ha remarcado, "lo que ocurre es que los beneficios de las empresas se convierten en inversión mañana y generan empleo".
Sobre la posibilidad de llegar a un acuerdo por parte también de Confebask de cara a esa revisión fiscal, ha insistido en que la patronal vasca está "expectante para ver esa letra pequeña" del documento, porque solo han visto los "inputs que están lanzando de que es una letra pequeña que nos va a gustar a las empresas". En cualquier caso, ha insistido en que "el mensaje está mandado y es un mensaje desincentivador hacia la actividad empresarial".