El PP de Alberto Núñez Feijóo sigue filtrando a la prensa sus supuestas intenciones de seducir a Junts y al PNV en votaciones concretas en el Congreso de los Diputados, para dividir al bloque de investidura y desgastar al socialista Pedro Sánchez. Ahora lo hace para sacar adelante su plan de vivienda y con el propósito de reproducir la suma que permitió rechazar el gravamen a las energéticas del Gobierno español. El PNV, sin embargo, niega un acercamiento a Feijóo. Y ya no es el único que lo desmiente. Incluso lo hacen dentro del propio PP. En cuestión de quince días, los populares de la comunidad autónoma vasca han descartado ya dos veces un entendimiento con el PNV. Su presidente, Javier de Andrés, volvió a hacerlo este viernes al asegurar que el pacto PNV-PSOE es un acuerdo “de largo alcance” y, por tanto, esperar el apoyo de los jeltzales “nos conduciría a estar equivocados”.
El PNV también descarta un idilio pero, dicho esto, a De Andrés le interesa por otro lado hacer hipérboles con el pacto PNV-PSOE y presentar a los jeltzales como unos socios dóciles en Madrid, porque le ayuda a construir su discurso de oposición en suelo vasco. A partir de ahí, le da una vuelta de tuerca más al mensaje con la intención de presentar al PNV como un socio que traga con todo. Pero estos intereses, a simple vista, pueden entrar en contradicción con la estrategia comunicativa del PP estatal, que sí quiere transmitir que no está todo perdido con PNV y Junts y que hay una alternativa a Sánchez.
No obstante, cuando se le preguntó si el PP estatal está siendo ingenuo, De Andrés aclaró que “el PP nacional sabe perfectamente dónde está el PNV, no está siendo ingenuo; el PP nacional lo tiene descontado”. “Voy a recordar unas palabras de Feijóo, que dijo que el PNV era una formación en la órbita del PSOE, y eso lo sabe perfectamente el partido nacional. El PNV a veces se desengancha, pero lo hace cuando su voto no es necesario”, dijo.
El propio PNV aclaró desde el principio que no se planteará ningún respaldo al PP mientras en esa suma sea necesario Vox. También ha negado varias veces que haya un cortejo y lo ha atribuido todo a una estrategia comunicativa de Feijóo para vender humo y construir un liderazgo. Es más, el PNV le ha recriminado su rechazo a la transferencia de Tráfico a Nafarroa, por ejemplo. Ahora bien, tampoco le ha comprado nunca a De Andrés la versión de que el PNV tiene una actitud meliflua o sumisa con Pedro Sánchez.
"Un apoyo inamovible"
En una rueda de prensa este viernes en Bilbao, De Andrés dijo que “la continuidad del pacto PNV-PSOE” va a marcar el año 2025, “un pacto de largo alcance, que vamos a seguir viendo si cabe con una intensidad más fuerte”; y PNV y Bildu son “los dos socios más fieles del PSOE en el Congreso”. De Andrés habló de una dependencia mutua entre jeltzales y socialistas. “El PNV tiene una dependencia especial porque gobierna en las principales instituciones vascas con el PSE, que le da la mayoría, y esa dependencia le complica y le obliga en el Congreso”, dijo, para añadir que el PNV, “cuando no vota con el PSOE, es porque el PSOE ya tenía perdida esa votación, cuando su voto ya no es necesario y es irrelevante”. “Cuando se necesita su voto, está a piñón con el PSOE. En 2025 vamos a ver lo mismo, un apoyo inamovible. Esperar el apoyo del PNV nos conduciría a estar equivocados”, remató.
El 20 de diciembre, como recogió este periódico, De Andrés ya descartó un acercamiento al PNV en su intervención en tribuna durante la votación final de los Presupuestos de la comunidad autónoma. Redujo a una coincidencia puntual que PP, PNV y Junts hubieran tumbado en el Congreso el gravamen sobre las empresas energéticas, porque en el resto de cuestiones, PNV y Sánchez “van a piñón”.
Augura tiempos "negros" si se reconoce la nación vasca
Javier de Andrés criticó también el nuevo estatus de autogobierno, que se trabaja “de puertas adentro sin que lo conozcan el Parlamento ni la sociedad vasca”. El líder del PP de la comunidad autónoma vaticinó que se va a incorporar el reconocimiento de la nación vasca, cuando para el PP una nación “es una comunidad humana donde se reconocen los mismos derechos y obligaciones, y eso es España”. “Interpretar que hay territorios en que se puedan decidir libertades y derechos diferentes no es constitucional y no va en la senda de la Unión Europea, que lo que pretende es avanzar en igualdad, derechos y ciudadanía”, dijo.
Dijo que él pone por encima a las personas y no una perspectiva “nacional identitaria” que “fracasó” en la primera mitad del siglo XX y, además, “con una dureza terrible”. Al citar de refilón la Segunda Guerra Mundial, dio la sensación de que estaba dejando caer una comparación con los regímenes totalitarios o movimientos violentos, pero no quiso concretar a qué se refería (“los líderes que los representaron están en la cabeza de todos”). Dijo que las posiciones nacionalistas de los pueblos “como homogeneidad” frente a otros pueblos provocaron los momentos "más negros de la historia de Europa”, y “se resolvió con guerras y enfrentamientos”. Se da la circunstancia de que al PP le han recriminado sus pactos con la ultraderecha.
Rechaza la propuesta del lehendakari y lo acusa de generar un efecto llamada
Sobre la propuesta de reparto de los menores migrantes del lehendakari y Canarias, despachó el asunto diciendo que en la CAV hay un “efecto llamada” por la gestión de las políticas sociales y una escasa integración laboral de los extranjeros. Por tanto, no ve sentido a pedir la categoría de “frontera norte”.