Solemos pensar que ante el envejecimiento no podemos hacer nada y que casi está marcado por el destino o por la genética pero no es así. La dietista especializada en menopausia y salud hormonal femenina Bárbara Munar asegura que los genes sólo cuentan un 20% así que la buena noticia es que "podemos tener control total sobre cómo envejecemos", afirma.
El envejecimiento provoca un descenso hormonal que en el caso de las mujeres es brusco y esto provoca un aumento de la inflamación al reducirse el nivel de estrógenos. Esto desemboca en cambios metabólicos que suponen que necesitemos más proteína, más grasas y más vitaminas y minerales.
En este podcast te explicamos qué hacer ante esa inflamación crónica con el ejercicio físico como un aliado y por supuesto con una alimentación saludable y adaptada a las mujeres de más de 40 años.