El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, ha exigido este viernes "garantías" para una paz "justa, duradera y global" en Ucrania, y no "un mero alto el fuego" que permita a Rusia rearmarse para lanzar una nueva ofensiva en el plazo de uno o dos años.
Así lo ha afirmado en declaraciones a TV3, después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ignorara este jueves la petición del primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, para que Washington brinde a Kiev garantías de seguridad en materia militar.
Según Albares, "bajo ningún concepto una guerra de agresión puede tener premio para el agresor porque el mundo sería más inseguro al día siguiente, empezando por la seguridad europea".
Tras confirmar que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, seguirá participando "en todas las mesas de reflexión sobre el futuro de la seguridad europea" que sean convocadas, ha considerado "muy prematuro" discutir si el Estado español debería tomar parte en una futura misión de paz en Ucrania, porque por ahora continúa la guerra.
Albares ha insistido en que lo que hay que conseguir no es "un mero alto el fuego, un paréntesis entre dos guerras, que permita al agresor rearmarse y volver a atacar con una guerra de agresión en uno o dos años".
"Un alto el fuego, una congelación, una cronificación del conflicto con un alto el fuego no es la paz, es otra cosa", ha subrayado el ministro, que ha advertido de que esa paz no se puede conseguir "sin Ucrania y los europeos en la mesa" de negociación.
Mazón intenta "encubrir una negligencia clara"
Por otra parte, preguntado por si el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, debería dimitir por su gestión de la dana, Albares ha señalado que "hay unas responsabilidades muy claras respecto a cómo se trató y cómo se pudo tratar" esta emergencia "para salvar vidas".
Según Albares, "Mazón tendría que dar una respuesta clara, política, pero también humana" sobre cómo gestionó esa crisis. En su opinión, "se está empleando mucha energía por parte del Gobierno de la Comunidad Valenciana para intentar encubrir lo que ha sido una negligencia clara".