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El lobo vuelve a estar en el punto de mira después de perder su protección especial

La decisión abre la puerta a la caza controlada, mientras los ecologistas advierten de un retroceso de la especie
Ejemplares de lobo ibérico en el centro de conservación del lobo de la Fundación Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Junta de Castilla y León.
Ejemplares de lobo ibérico en el centro de conservación del lobo de la Fundación Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Junta de Castilla y León. / Europa Press

El lobo ibérico, una de las especies más emblemáticas de la fauna española, vuelve a estar en el centro del conflicto entre ganaderos, ecologistas y administraciones. El Congreso de los Diputados ha aprobado su exclusión del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESRPE) al norte del Duero, revirtiendo la decisión de 2021 que blindó su protección en todo el país. La medida, impulsada por el PP con el apoyo de Vox, PNV y Junts, permitirá la caza controlada en esta zona y reabre el debate sobre su futuro en el resto del territorio.

El pleno del Congreso aprobó la modificación legal el jueves 20 de marzo, incorporando una enmienda del Senado al proyecto de Ley de Desperdicio Alimentario. Con 174 votos a favor (PP, Vox, PNV y UPN), 150 en contra (PSOE, Sumar, Podemos y BNG) y 21 abstenciones (Junts, ERC, Bildu y Coalición Canaria), el cambio normativo supone un giro en la gestión del lobo ibérico y da aire a las comunidades “loberas”, que llevaban años presionando para recuperar el control sobre la especie.

“Se ha corregido una imposición arbitraria del Gobierno en 2021, que se aprobó sin consenso y con el voto de comunidades que ni tienen ni van a tener lobos, como Baleares o Canarias”, sostiene Xabier Iraola, secretario general de ENBA, satisfecho con la decisión. Según Iraola, prohibir la caza ha provocado una expansión incontrolada de la especie: “El lobo es un animal territorial y, cuando una manada crece, busca nuevos espacios, lo que ha generado conflictos crecientes con la ganadería”.

Para Iraola, la caza regulada es una herramienta de gestión necesaria: “El que se pueda gestionar la población del lobo también a través de la caza es francamente positivo. El lobo y el ganado no pueden convivir sin conflictos, por lo que hay que gestionar su superpoblación”. Sin embargo, rechaza la idea de la caza indiscriminada: “No es cierto que cualquiera podrá subir al monte y disparar a un lobo. Este sigue siendo una especie protegida, aunque en un nivel más bajo. Si se caza, será con informes de daños y autorización administrativa”.

Iraola también critica la gestión política del conflicto y defiende la vía legislativa utilizada para modificar la normativa: “El año pasado se presentó en el Congreso una proposición de ley para sacar al lobo del LESRPE y se aprobó, pero PSOE y Sumar la dejaron morir sin tramitarla. Por eso se ha recurrido a esta vía legal alternativa para hacerlo ahora”.

Asociaciones agrarias estatales como ASAJA, COAG, UPA también aplauden la exclusión del lobo del Lespre, aunque algunas como Asaja reclaman que se avance “en el mismo sentido al sur”, con un “cambio urgente de la normativa europea”para que el lobo pase de ser una especie “estrictamente protegida” a simplemente “protegida”.

La medida es positiva ya que nos permitirá gestionar su superpoblación

Xabier Iraola - Secretario general de ENBA

Rechazo de los ecologistas

Frente a ellos, las organizaciones ecologistas califican la decisión como “un paso atrás inadmisible” y han adelantado que recurrirán a los tribunales para frenar la caza del lobo. En este sentido, el secretario general de la organización en defensa de la naturaleza y el medio ambiente WWF España, Juan Carlos del Olmo, asegura que la población de lobos en el Estado “no ha crecido exponencialmente, como afirman algunas administraciones. La realidad es que la recuperación de esta joya de la fauna ibérica se ha estancado en la última década, y su futuro sigue sin estar asegurado”.

La organización recuerda que el último informe poblacional remitido por el Estado a la UEa en 2019, y que debe ser actualizado este año, revela que las poblaciones de lobo se encuentran en un estado “desfavorable-inadecuado”.

Nuevo observatorio-pasarela en el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León.

Nuevo observatorio-pasarela en el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León. Europa Press

Julen Rekondo, experto en temas medioambientales y Premio Nacional de Medio Ambiente, subraya la importancia ecológica del lobo: “El lobo es un animal emblemático con una gran importancia cultural en la vida de los pueblos y un papel clave en los ecosistemas, controlando poblaciones de especies como el jabalí, que está en plena expansión”. Además, advierte sobre las consecuencias de su desprotección: “Eliminar la protección especial del lobo supondrá la desaparición de indemnizaciones y medidas de prevención, lo que afectará directamente a los ganaderos y dificultará la convivencia con la especie”.

Para Rekondo, el conflicto no debe reducirse a un enfrentamiento entre lobos y ganaderos: “El problema del mundo rural no es el lobo, sino otros factores como la despoblación, las políticas agrarias o la crisis del sector, aunque algunos intentan culpar a esta especie de todos los males”.

Por otro lado, Rekondo destaca que “en Euskadi no ha habido caza legal de lobos desde 2016, y en este tiempo no se ha registrado un aumento significativo de la población de la especie”. Asimismo, menciona alternativas para reducir los ataques al ganado: “Se han probado con éxito métodos como el proyecto piloto de pastores de guardia en 2023, que disminuyó drásticamente los daños en rebaños de ovejas lachas”.

Por su parte, el Ministerio de Transición Ecológica insiste en que se está llevando a cabo un censo de lobos en varias comunidades y que la decisión es apresurada. “Se han tomado un atajo, unas medidas, insisto, precipitadas”, afirma la ministra Sara Aagesen. Mientras, algunos juristas advierten que la desprotección del lobo no será total y que no se podrá cazar de manera indiscriminada.

Esto supondrá la desaparición de indemnizaciones y medidas de prevención

Julen Rekondo - Experto medioambiental

Las comunidades preparan planes para frenar a los lobos

Las comunidades con mayor presencia de lobos celebran la eliminación de la protección especial de la especie al norte del Duero y ya preparan medidas de control poblacional.

Asturias y Cantabria preparan programas que contemplan la reducción de hasta un 20% de los lobos de sus territorios. Según el consejero de Medio Rural y Política Agraria de Asturias, Marcelino Marcos Líndez, el Principado pondrá en marcha un plan regional de extracción de ejemplares de una especie no está en riesgo de extinción. El 10 de abril, el Comité Consultivo del Lobo evaluará las medidas de control y, tras la publicación en el Boletín Oficial del Principado, se procederá a la eliminación de lobos en zonas conflictivas.

Algo similar ocurre en Cantabria. La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación, María Jesús Susinos, reconoce que “se está trabajando con criterios absolutamente técnicos en la elaboración de ese documento en el que va a figurar el cupo y su distribución en el territorio”.

En Galicia, la consejera de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, defiende la medida argumentando que “protegíamos una especie pero desprotegíamos al ganadero”.

Castilla y León, por su parte, no se conforma con la nueva normativa y planea extender la caza del lobo al sur del Duero, según el consejero de Economía y Hacienda de la Junta, Carlos Fernández Carriedo. Desde la Junta recuerdan además de que el Gobierno central debe remitir a la Unión Europea un informe sobre el estado de conservación de la especie antes de modificar su gestión.

2025-03-31T08:35:03+02:00
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