Elemento fundamental como parte de una buena producción televisiva, el vestuario es una de las herramientas que permiten dar a conocer a un personaje en toda su extensión. Los diseñadores de vestuario para series coinciden en señalar que no hay géneros para los que sea más o menos complicado confeccionar todo lo que los personajes van a lucir y que tanto una serie de época como una más contemporánea tienen su dificultad. Eso sí, el secreto está siempre en que el personaje vaya lo más natural posible y nunca disfrazado.
Entre las últimas producciones españolas hay tres ejemplos bien diferentes de la importancia del vestuario. La recién estrenada serie de época Manual para señoritas, Su Majestad y Física o Química, la nueva generación.
En el caso de la primera, una suerte de Los Bridgerton a la española, el diseñador Pepe Reyes, responsable de diseños como el de la serie Isabel de RTVE, ha confeccionado más del 80% de las prendas de los protagonistas. “Hay una paleta de colores apetecible que no tiene nada que ver con la de la época pero en esta comedia con mucha gente joven era más adecuada”. En todo momento, declara, no quería que unos personajes como las doncellas parecieran uniformadas.
Cuenta que ha optado por un accesorio muy de la época, el corsé, pero más cómodo, ya que “las protagonistas no paran de moverse, en una época en la que las mujeres eran meros objetos de decoración”. Además, afirma haber puesto especial cuidado en la elección de accesorios como sombreros, guantes, o sombrillas, pintados todos a mano.
Vestir a una princesa rebelde
Frente al reto de una serie de época, no ha sido menor el de Su Majestad, la ficción de Prime Video protagonizada por Anna Castillo en el papel de una princesa vividora, caprichosa y muy lejos de la responsabilidad que se le supone.
Vinyet Escobar, encargada del vestuario de cintas como Disco, Ibiza, Locomía, dice haber jugado “con la locura estética de esta reina del trap”. Ha querido mostrar la evolución del personaje a través de sus prendas, desde un mono ochentero verde, “una pieza simbólica con la que descubrí que ese color está asociado a la monarquía” hasta looks relajados y de vivos colores que “demuestran que la institución no es sitio para ella” pasando por los trajes confeccionados para actos oficiales a los que también ha aportado cierto punto de excentricidad.
Generación muy joven
El hecho de contar con la serie original de Física o Química fue un hándicap por el que la figurinista Alba Cuesta (By Ana Milán) decidió no dejarse influenciar, así que no vio la serie original. La diseñadora considera que Física o Química, la nueva generación habla de los mismos temas pero “ahora hay pandillas diferentes. A la generación Z le importa la vestimenta, tiene muchas más posibilidades de compra”.
Asegura que los jóvenes visten “para ser reconocidos por el grupo y experimentan”. Y considera que el mayor reto ha sido determinar el vestuario de un personaje trans en la serie porque “no quería herir sensibilidades”.