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Vida y estilo

Este es el gobierno europeo al que acusan de querer prohibir tener gatos en casa

Esta acción pretende ser una medida para proteger la fauna silvestre de la felinos domésticos que se mueven con total libertad
Un grupo de gatos descansa sobre un muro de piedra entre dos campos.
Un grupo de gatos descansa sobre un muro de piedra entre dos campos. / Freepik

Con la Ley de Bienestar Animal aprobada en marzo de 2023, en España se vivió un polémica similar con los gatos y las colonias felinas. Numerosos científicos especialistas en fauna silvestre advirtieron de que estos grupos de gatos suponían un serio peligro para la fauna local al tratarse de unos animales cazadores particularmente eficaces. Aunque los pájaros son su presa favorita, no discriminan y matan también mamíferos, reptiles, anfibios e insectos. Esto hace que supongan una seria amenaza para especies en peligro si una colonia felina se establece cerca de ellos.

Lo que en España fue un debate que se quiso incluir durante la redacción de la ley, otro gobierno de Europa se ha visto envuelto en una polémica similar pero con punto de escándalo mayor al entenderse que se lo que buscaba es una prohibición general.

Un gato gris explora un bosque cercano a su casa.

Un gato gris explora un bosque cercano a su casa. Freepik

Polémica y política

Un artículo del dominical sensacionalista y de corte conservador The Mail on Sunday afirmaba que “es posible que pronto se prohíba a los hogares escoceses tener un gato en virtud de los planes extraordinarios que se están considerando para proteger la vida silvestre del país”. Como es lógico, en un país como el Reino Unido, tan amante de los gatos, esta información levantó ampollas entre la población en general y entre los escoceses en particular.

Hasta tal punto, que el primer ministro escocés, John Swinney, del Partido Nacionalista Escocés, tuvo que salir al paso y desmentir semejante afirmación. En rueda de prensa, para despejar la polvareda, afirmó rotundamente que “el Gobierno no va a prohibir a los gatos ni a restringir los gatos. No tenemos intención de hacerlo y no lo haremos”. Con esta afirmación, desmontó una información contextualizada y deformada.

Pero entonces, ¿de dónde salió la información?

Un informe de impacto ecológico

En el Reino Unido aman por igual a los gatos y a las aves. Numerosos hogares cuentan entre sus habitantes con al menos un gato y en muchos jardines se puede ver comederos y bebederos para atraer pájaros silvestres y disfrutar de ellos. Por eso, el informe presentado por la Comisión Escocesa para el Bienestar Animal (un organismo asesor en materia de bienestar animal y protección de animales salvajes) valoraba el gran impacto que causan los gatos callejeros en la fauna silvestre y la exigencia de la comunidad científica de regular las normas para la posesión de estos animales de compañía.

Un gato modisquea una paloma que acaba de cazar.

Un gato modisquea una paloma que acaba de cazar. Freepik

En este informe se instaba al Gobierno a investigar más a fondo los pros y los contras de la “contención obligatoria” de los gatos en ciertas zonas de Escocia, donde su presencia representa una amenaza para la fauna local. El informe vuelve a insistir en que los gatos que se escapan de las casas para explorar pueden ocasionar “un impacto significativo en la vida silvestre a través de la depredación, la competencia por los recursos alimentarios o la transmisión de enfermedades, entre otras causas”. En este contexto, recuerda que en algunos países ya se exige a los propietarios que los gatos estén encerrados todo el tiempo o por temporadas para proteger las poblaciones de fauna salvaje.

Valorar la contención

En el informe no se recoge en ningún momento la necesidad de una prohibición de tener gatos. Lo que sí se plantea es la necesidad de valorar los pros y las contras de la posibilidad de que los gatos “estén contenidos todo el tiempo o estacionalmente” con el objetivo de “reducir los impactos en el bienestar de los gatos domésticos en la vida silvestre”.

Ahora bien, también son conscientes de que impedir el acceso a ambientes exteriores podría afectar al bienestar del gato, por lo que sugieren que “los nuevos desarrollos de viviendas en áreas rurales podrían tener una estipulación de que los gatos no pueden mantenerse en áreas sensibles para la conservación u otras áreas que no hayan tenido altos niveles de depredación, especialmente con aves u otras especies de la lista roja o ámbar”.

Además, incluyen, a modo de alternativa o como complemento, una propuesta para evitar la expansión de poblaciones: la castración obligatoria en zonas vulnerables “ya son vulnerables a las enfermedades, el hambre y las lesiones”. Con esta medida, aseguran que habría beneficios de conservación para las reintroducciones de gatos silvestres a medida que se convierten en poblaciones autosuficientes y se evita la hibridación con los pocos gatos monteses que aún quedan en libertad.

2025-03-30T15:59:03+02:00
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