El PNV inicia una nueva era. Pasadas las 12.00 del mediodía de este domingo y entre largas ovaciones en un repleto frontón Atano III de Donostia, Aitor Esteban y el nuevo equipo de burukides descendieron las escalinatas tras su proclamación por parte de la Asamblea General. Pero el momento se quedó corto en comparación con lo que sucedería treinta minutos después, cuando Esteban recogió la makila entre lágrimas, en mitad de una ensordecedora ovación. Había expectación por conocer su primer discurso como líder del PNV y no en su desempeño como portavoz del Congreso, y se mantuvo fiel a su estilo directo, enérgico y con épica para reivindicar los objetivos tradicionales del PNV y su proyecto, con la intención de recuperar la autoestima de pertenecer al partido jeltzale y no perder el norte tras encadenar varias convocatorias electorales ganando pero sufriendo ante Bildu. De sus palabras se desprende que el PNV tiene que reivindicar su proyecto, no perderse en las agendas de otros, y mantenerse unido, frente a las interpretaciones que se han realizado sobre el proceso interno.
Esteban se enfrenta al reto de ilusionar al partido, y realizó varios llamamientos a defender el "modelo propio" del PNV, aseguró que el PNV es "el referente, no va a remolque de nadie"; puso en valor sus principios nucleares y su proyecto centrado y, a partir de ahí, sí admitió que hay que "ponerse en forma" en cuestiones como la participación de la ciudadanía o repensar la estructura del partido, pero sin confundir "la cáscara con la médula". En materia de autogobierno, el mensaje fue similar. Avisó de que aprovechará cualquier oportunidad para arañar avances, pero citó a Xabier Arzalluz para dejar claro que el camino hacia la cima se hace en zigzag y no en línea recta, y que no es más abertzale quien más grita. En ese sentido, se fijó algunos objetivos para el día a día, como la defensa del euskera o las relaciones a ambos lados de la muga. Más pragmatismo sin renuncias, la línea política histórica del PNV que ha vuelto a refrendar la Asamblea General.
Reivindica el modelo del PNV
Esteban inició su era con un discurso que intercaló el euskera, castellano e incluso el francés para reforzar la conexión con Iparralde. Tuvo un agradecimiento para Ortuzar, y el propio presidente saliente venía de pronunciar un discurso con el que también había deseado suerte a su sucesor, dando así normalidad al relevo a pesar de las vicisitudes del proceso interno. Ortuzar fue despedido de forma afectuosa y calurosa por el público en un frontón con capacidad para 1.800 personas. Los llamamientos a la unidad interna tuvieron una importancia clave.
Esteban tiró de historia jeltzale; mencionó a su gran inspiración, Juan de Ajuriaguerra, quien se quedó con los gudaris pudiendo haberse puesto a salvo en Iparralde; y recurrió al escenario del mitin, el frontón Atano III, para comparar al PNV con este pelotari enjuto, a quien no se le adivinaba el potencial que encerraba y que finalmente se convirtió en un referente de la pelota. Lo comparó con el PNV, que sabe "sacar chispas a sus habilidades". "Podemos sentir orgullo. Si hoy disponemos de un nivel de autogobierno, de un Concierto Económico, de un modelo socioeconómico pujante y de una sociedad vibrante es en gran medida gracias al PNV. Hemos liderado a este pueblo y lo vamos a seguir haciendo. Si alguno piensa que va a vernos pasar el tiempo reaccionando a la agenda que nos marquen otros, que espere sentado", dijo, para añadir "los conversos, a la cola". "El PNV es el referente, no va a remolque de nadie", sentenció. De hecho, Esteban habló del PNV, no citó a ningún otro partido, salvo cuando puso en valor que la militancia ha sido la que ha decidido en el proceso interno jeltzale, a diferencia de otras formaciones. El mensaje fue efectivo, si se tiene en cuenta el aplausómetro del público. Su discurso fue bien recibido y el acto terminó con una pequeña sorpresa, el lanzamiento de una lona sobre el público con la efigie de Sabino Arana, los siete territorios, un arcoíris, una bertsolari y una pelotari...
Unidad
El nuevo presidente del EBB apostó por la "unidad, ejemplaridad y humildad". La primera parte parece remitir a algunos comportamientos durante el proceso interno, que han servido para desgastar al PNV pero, en un plano diferente, también se refirió a la unidad entre los herrialdes, lo que trae de manera inevitable a la mente la descoordinación en los mensajes sobre el TAV. Por un lado, sobre los comportamientos en las redes sociales, dijo que quien disienta con alguna opinión tiene los cauces del partido a su alcance para expresarlo, pero "la insidia y la deslealtad no pueden tener cabida en esta organización". Negó que haya dos almas en el PNV, sino que hay 22.000, una por cada afiliado, pero son "almas que laten al unísono". Por otro lado, añadió que cada territorio puede tener sus características, pero "no puede hacernos olvidar que somos un único partido, no cinco". Apostó igualmente por la ejemplaridad y por la humildad ante las críticas; y apuntó las posibles mejoras que habría que abordar: lograr una mayor rapidez en la toma de decisiones, implicar más a la afiliación, dialogar de manera permanente con la sociedad y, sobre todo, dio su palabra de que impulsará un mayor papel de la mujer desde el primer día. Se da la circunstancia de que este va a ser uno de sus grandes desafíos y prioridades, en la medida en que la Ejecutiva consensuada tiene más hombres que mujeres. Añadió que el momento de los jóvenes es ahora, con la intención de que la suya sea una presidencia de transición.
Futuro del autogobierno, la cáscara y la nuez
En materia de autogobierno, avisó de que el PNV va a aprovechar todas las oportunidades que se le presenten para ampliarlo, pero aclaró que, más allá de los marcos, hay que tener en cuenta la sustancia, lo que hace que Euskadi sea una nación y se distinga de otra, como su lengua, o cuestiones que se pueden trabajar en el día a día, como los vínculos entre la comunidad autónoma vasca, Nafarroa e Iparralde. "Nos empeñamos a veces en creer que nuestros avances como nacionalistas son únicamente lograr nuevos marcos y más autogobierno. Y es cierto que no vamos a desaprovechar ninguna ocasión para hacerlo así. Pero tengamos en cuenta siempre que de nada sirve una bonita cáscara sin nuez dentro", dijo, en referencia a cuestiones como el euskera o la necesidad de reforzar los lazos entre los tres ámbitos administrativos.
Y continuó: "Cuando se habla del derecho a decidir, de nuevos marcos, no desaprovecharemos ninguna ocasión para ir aumentando el autogobierno. En la actual coyuntura agotaremos las posibilidades que hubiera para avanzar en cambios políticos relevantes del marco político-institucional. Pero primero hay que llegar a un amplio consenso y después superar los obstáculos en el Estado en un contexto volátil, tales como mayorías reforzadas o más que posibles recursos ante los tribunales. Es un camino largo y no nos lo van a poner fácil. Pero los grandes marcos no pueden ser único y absoluto objeto de nuestra acción política. Porque la forma no sirve de nada si no tiene contenido. Pensemos en cómo estamos, siete territorios, divididos hoy en día por fronteras estatales, administrativas, diferencias sociológicas y diferentes idiomas". Defendió que la tarea debe ser aumentar la conexión con Iparralde, "hacerla más cercana" y dar respuestas transfronterizas.