Al inicio de la legislatura, el consejero de Industria, Mikel Jauregi, lanzó un mensaje de alarma: "Nuestra producción renovable está a la cola de Europa. La única manera de cumplir con la Ley de Cambio Climático sería importando masivamente energía renovable foránea. Esto invita a una reflexión como país". Esta semana ha salido el informe anual de Red Eléctrica, que indica que la producción de energía renovable en Euskadi fue de 939 GWh en 2024, el 17,3% de la generación eléctrica anual total en el territorio. Esto significa que más del 80% provino de fuentes contaminantes.
Hay que tener en cuenta, además, que solo el 10% de la que se consume en Euskadi se genera dentro de su territorio. Ya lo dijo también Jauregi: "Tenemos el objetivo de que el 32% de nuestro consumo venga de fuentes renovables en 2030 y estamos en 2025 con una originación propia, en la parte eléctrica, del 4%".
Según el informe, la generación de energía verde creció un 4,2% en Euskadi el año pasado respecto al anterior, pero si se comparan estos datos con los del Estado, las cifras no son buenas: a nivel estatal el aumento fue del 10% y supuso el 56% del total. Euskadi se encuentra así entre las comunidades a la cola, que incluye también a Baleares, Catalunya, Canarias y Comunitat Valenciana. Por contra, Castilla y León lidera la apuesta por las energías limpias, donde el 93% de la energía generada procede de fuentes renovables. La segunda en el ranking es Castilla La Mancha y Andalucía. Mientras que en Castilla y León el peso recae fundamentalmente en la energía eólica, en las otras dos es la solar la más abundante.
El 66,3% de la potencia instalada en Euskadi corresponde al ciclo combinado, seguido de la cogeneración (15,3%), la hidráulica (6%) y la eólica (5,2%). La solar apenas representa el 1,9%. Así, la potencia instalada de tecnologías renovables representaba a cierre de año el 16% del total. El incremento del 4,2% en la generación de energía verde se debió, principalmente, a que las condiciones meteorológicas permitieron a la hidráulica producir un 43,9% más que en 2023.
Trabas
El escaso peso de las renovables en Euskadi se explica en parte en que no se levanta un parque eólico desde hace 18 años. Hay un Plan Territorial Sectorial (PTS) de renovables que debería aprobarse este semestre. En él se establece un mapa de 110 emplazamientos "idóneos" para la posible construcción de estas instalaciones, 57 de energía eólica y 53 de energía solar. "Ahora tenemos que ver qué tipo de infraestructuras tenemos cerca para enchufar todo esto. Hay una cantidad de proyectos ahora mismo que son proyectos de papel porque no hay enchufe", subrayó el consejero de Industria en una entrevista con este periódico.
Y es que las redes eléctricas, o más bien la falta de ellas, son el gran cuello de botella, tanto para desarrollar parques renovables como para descarbonizar la industria. Jauregi aclaró que hay proyectos que están cerca de infraestructura eléctrica y que podrían llevarse a cabo, pero surge otro problema: la contestación social. Solo hay que ve lo ocurrido esta semana con tres concejales de EH Bildu de la localidad alavesa de Arratzua-Ubarrundia, que dimitieron por la “frustración” que les ha generado no poder paralizar el proyecto de la central fotovoltaica Vitoria Solar I., un proyecto de 90.000 paneles solares que cuenta con el visto bueno del Gobierno vasco pero que tiene una gran contestación vecinal.
En estos momentos hay más de 140 proyectos en tramitación, más de 90 solo en Araba. Pero esto no significa que todos vayan a salir adelante, algunos se encuentran en fases muy iniciales del procedimiento y, dependiendo de su tamaño y ubicación, el trámite puede durar unos meses o hasta dos y tres años, en caso de existir cuestiones de afección medioambiental, urbanística o vecinal. Esto hace, precisamente, que muchos de ellos no prosperen, especialmente los que no están convenientemente diseñados.