Por mucho que las cifras económicas vayan muy bien y que los datos del paro también vivan un buen momento, las ofertas de trabajo con condiciones indignas siguen estando a la orden del día, especialmente en algunos sectores, como el de la hostelería. Las quejas de que no se encuentran camareros y camareras conviven con las propuestas esclavistas que reciben a veces (por suerte no siempre) quienes quieren dedicarse a ello.
Muchas de ellas las comparte en sus redes sociales el profesional de la hostelería Jesús Soriano en su popular cuenta Soy Camarero: jornadas interminables, horas extra que no se pagan, contratos con buena parte del sueldo en negro, salarios por debajo del SMI… son condiciones que por desgracia se ven en las ofertas de trabajo para camareros.
"Ofertón" para trabajar de camarera
“La compi con 15 años de experiencia en la hostelería recibe este ofertón”, escribe Soriano, e incluye la captura de una conversación de WhatsApp en el que la camarera pregunta al empleador por sus condiciones: “Cuáles serían las horas de trabajo”, escribe ella. Y la respuesta, bastante difícil de comprender por cómo está redactada, quizá para esconder un poco lo indecente de la oferta, no puede ser menos atractiva.
Por lo que se entiende, se trata de un puesto de “camarera con papeles”. Todo un detalle, parece que la cosa empezaba bien, o al menos legal. Pero se tuerce rápido. Comienza explicando cómo se trabaja el fin de semana: los sábados, de diez de la mañana a cinco de la tarde y de ocho de la tarde a cierre, sin especificar una hora, ni siquiera aproximada; y el domingo, de diez de la mañana a cinco de la tarde.
500 euros
Como pone “de jueves a martes”, se entiende que el día de descanso (único) es el miércoles. El resto de días laborables, el horario es de once de la mañana a cinco de la tarde. Es decir, sin saber la hora de cierre del sábado, se puede calcular que se llegaría o incluso se podrían superar las 40 horas semanales. Algo que no sería escandaloso si el sueldo no fuera de 500 euros al mes, que ni siquiera queda claro si son brutos o netos. En cualquier caso, lejísimos del salario mínimo interprofesional. Además, exige “vivir en Almería capital”, puede que para que tarde muy poco en llegar si se le requiere de repente en el local fuera de su horario.
Indignación en las redes
El post se acercaba a las 100.000 visualizaciones en apenas un día publicado en la red social X, con más de 200 comentarios, la mayoría de ellos de indignación. “¿Pero es un bar o una plantación de algodón en Louisiana?”, se pregunta un tuitero. “¿El látigo lo pone la empresa o el trabajador?”, se plantea otro. “Se ha olvidado un 1 delante del 5, ¿verdad?”, ironiza otro. Y muchos se plantean por qué Trabajo no actúa de oficio, por qué no se realizan más inspecciones, por qué en el sector de la hostelería no se sigue el convenio... “Imagínate cuál sería la oferta para una camarera sin papeles”, reflexiona otra usuaria de X.