Las mujeres se enfrentan a un gran reto. Si se mantiene el ritmo actual de avances, serán necesarios 37 años para cerrar completamente la brecha que las separa de los hombres en diversos ámbitos sociales y laborales. Esto significa que hasta el año 2062 no conseguirá la tan ansiada igualdad de género. Así lo revela el V Índice ClosingGap, presentado recientemente.
El coste de esta brecha no solo es social, sino también económico. Según el estudio, esta desigualdad entre hombres y mujeres supone una pérdida de 255.755 millones de euros, el equivalente al 17,1% del PIB español en 2023.
La paridad de género en el Estado ha mejorado por tercer año consecutivo, alcanzando un 65,7% en 2024, 0,8 puntos por encima del año anterior. No obstante, la brecha sigue siendo considerable. Según el estudio, el impacto económico de esta desigualdad se debe a tres factores: la menor participación laboral de las mujeres, debido a que todavía trabajan menos horas y en menor proporción que los hombres; la mayor presencia en empleos a tiempo parcial, lo que reduce su aportación al PIB; y la menor representación en sectores de alta productividad, como las disciplinas STEM y el ámbito digital.
Lucila García, directora general de la Asociación ClosinGap, destacó durante la presentación del estudio que, a pesar de los avances registrados, aún queda un largo camino por recorrer en materia de conciliación y reclamó “políticas públicas y estrategias empresariales que promuevan una corresponsabilidad real entre hombres y mujeres”.
Aumenta la igualdad
Por sectores, el informe ha analizado cinco áreas que afectan la paridad de género, con una evolución positiva en las categorías de Conciliación (+1,3%), Digitalización (+1,2%) y Empleo (+0,7%); un mantenimiento en Educación (69.9%) y una caída de 0,2 puntos en Salud y Bienestar (83,7%).
De los cinco ámbitos analizados, la conciliación es el que presenta la mayor brecha, con un 55,6% por cerrar. Aunque ha mejorado 1,3 puntos en el último año, sigue siendo el principal freno para la equidad laboral.
El informe subraya que las mujeres siguen asumiendo mayor carga de trabajo no remunerado en el hogar, lo que limita su acceso a empleos de calidad y dificulta su promoción profesional. “La conciliación sigue siendo un gran desafío. Aunque se han visto avances, las mujeres siguen asumiendo una carga desproporcionada en las tareas del hogar y el cuidado familiar. Esto no solo afecta su desarrollo profesional, sino que impacta en la economía del país”, denunció García.
La falta de medidas efectivas de conciliación afecta especialmente a las madres. Según datos del estudio, el 28% de las mujeres reducen su jornada laboral tras la maternidad, frente a solo un 5% de los hombres. Esto se traduce en salarios más bajos, menor cotización a la Seguridad Social y una brecha en las pensiones que, actualmente, ronda el 33%.
En materia de empleo, el informe constata un incremento en la presencia de mujeres en puestos de liderazgo en el sector privado, frente a la participación en liderazgo dentro de la administración pública, que ha disminuido.
En concreto, la igualdad en Empleo se sitúa en el 68,1%, por lo que aún queda un 31,9% de brecha de género por cerrar, con avances en reducción en la brecha salarial, a pesar de un menor avance en la tasa de actividad y empleo, así como en las horas trabajadas y en la representación femenina en cargos de liderazgo en el sector público.
En Educación, la brecha se mantiene estable respecto al año anterior. A pesar del ligero aumento en la presencia de mujeres en carreras STEM, según el estudio, esto se debe más a la disminución del número de hombres en estas disciplinas. En este caso, el indicador se sitúa en el 69,9%, por lo que aún queda un 30,1% por cerrar.
La digitalización es otro ámbito donde la brecha se está cerrando. Las mujeres ya han alcanzado la paridad en el uso de internet y las compras online. Además, su presencia en empleos tecnológicos ha aumentado, aunque los hombres siguen siendo mayoría en sectores clave como la ciberseguridad o la inteligencia artificial.
El único ámbito donde la brecha ha aumentado es la salud, con un retroceso del 0,2%. Aunque la paridad está más cerca (83,7%), el informe destaca dos factores preocupantes: el mayor riesgo de pobreza y exclusión social en mujeres, y la diferencia en los años de buena salud respecto a la esperanza de vida.
Las mujeres viven, de media, seis años más que los hombres, pero sus últimos años son de peor calidad. Además, tienen un acceso más limitado a determinados tratamientos y afrontan más dificultades para compatibilizar su salud con el empleo y la vida familiar.
Comparada con otros países europeos, el Estado español aún tiene margen de mejora. Según el Foro Económico Mundial, ocupa el puesto 18 en el ranking global de igualdad de género, por detrás de economías potentes como las de Francia, Alemania u otras como los países nórdicos.
El informe destaca además que las políticas de igualdad han tenido un impacto positivo en la sociedad, pero la velocidad a la que se producen los avances sigue siendo insuficiente, sobre todo para las mujeres. “Tenemos datos sólidos, incontestables, que demuestran que cuando hay voluntad política y compromiso empresarial, el avance es real”, advirtió Marieta Jiménez, directora de ClosinGap.