La compra semanal en alimentación y productos para el hogar se lleva cada mes una buena parte del presupuesto familiar. Tratas de ceñirte a una lista preparada previamente, pero no caer en la tentación de echar algún extra al carro se convierte en todo un reto.
Si a esto le añadimos que el entorno tampoco ayuda, es necesario conocer los días y las horas menos recomendables para ir a hacer la compra. Debes evitar los fines de semana, sobre todo los sábados por la mañana: hay más promociones, más ambiente de compra impulsiva y más aglomeraciones, lo que genera estrés y decisiones menos racionales.
Los días previos a cobrar la nómina o con el salario recién ingresado en la cuenta también son momentos propicios para gastar más y hacer compras innecesarias. No hay que olvidarse de las fechas especiales como las rebajas, la Navidad o el Black Friday, en las que las ofertas y las estrategias de marketing te pueden llevar a comprar más.
Horas menos recomendables
En cuanto al horario, es importante evitar las horas punta, ya que si hay mucha gente, aunque solo sea por imitación, terminarás comprando de más. Tampoco debes ir a comprar después del trabajo; estarás cansado, tu autocontrol será menor y caerás más fácilmente en compras compulsivas.
Tampoco lo hagas antes de comer o de cenar, ya que con hambre el cuerpo te pedirá comprar lo menos saludable. Acudir también a última hora y con prisa, poco antes del cierre, te hará tomar decisiones más precipitadas.
Consejos para evitar tentaciones
Ya hemos visto que ir a hacer la compra supone un importante desembolso así que, si quieres ajustar el gasto y evitar caer en la tentación de comprar de más, ten en cuenta estos consejos:
1- Nada de improvisar
Antes de ir a hacer la compra prepara en casa una lista con todo lo que necesitas y cíñete a ella. Si tienes en cuenta el menú de la semana, afinarás más tus compras y evitarás tener que volver al súper antes de tiempo.

Una mujer sigue la lista de la compra en el súper.
2- No compres con hambre
Si no quieres gastar más de la cuenta, ve siempre a comprar con el estómago lleno. Ir con hambre solo hará que compres más cantidad y comida menos saludable.
3- Los artículos más tentadores, ¡ni mirarlos!
Evita los pasillos en los que se encuentran los alimentos menos saludables, entre ellos los snaks o los ultraprocesados. Te resultarán irresistibles, sobre todo los que tengan un alto contenido de grasa y azúcar porque son los que ofrecen una mayor sensación de recompensa.
4- Ve a comprar solo
Está comprobado que uno gasta menos si va a la compra solo. Comprarás más rápido y evitarás que las tentaciones se multipliquen por el número de personas que te acompañan.

Ir a hacer la compra en familia no es una buena idea.
5- Cuidado con las ofertas
Valora si te interesan las promociones, si compensan económicamente y si realmente necesitas esos productos.
6- Coge cesta en vez de carro
Si no vas a comprar mucho, coge mejor una cesta pequeña que un carro grande. Cuanto menos sitio tengas, menos cosas podrás comprar.
7- ¡Ojo con las emociones!
El estado de ánimo que tenemos cuando vamos a comprar va a influir irremediablemente. Nunca vayas a la compra triste ni enfadado porque esas emociones te pueden llevar a tomar decisiones equivocadas.
8- Compra online
Hacer la compra desde casa te permitirá hacerla de una forma más rápida, sin distracciones y evitando las tentaciones que ofrece el establecimiento con su publicidad y la estratégica distribución de sus productos.
Ya lo ves, hacer la compra requiere llevar una lista bien hecha, ir sin hambre, solo, descansado, contento y muy mentalizado, ¡ah!, y además, intentando controlar el gasto. Demasiados requisitos a tener en cuenta en una tarea tan rutinaria como poco atractiva.