La llegada de la primavera trae consigo que los montes y las zonas verdes de las ciudades se llenen de vida y adquieran un color mucho más vivo.
Los fanáticos del senderismo y la montaña aprovechan estos meses para disfrutar de la naturaleza en su máximo esplendor, pero muchos desconocen que en Donostia también es posible disfrutar de los colores de la primavera sin necesidad de coger el coche.
Sin ir más lejos, Sisters and the City nos traen un plan ideal para estas semanas: dar un paseo por el Parque de la Memoria en Riberas de Loiola y disfrutar de sus sus cerezos en flor.
Imprescindible para la salud
Pasear por la naturaleza ofrece múltiples beneficios para la salud física, mental y emocional.
En un mundo cada vez más acelerado y conectado a la tecnología, salir al aire libre y disfrutar de entornos naturales puede ser una actividad sencilla pero extremadamente valiosa para mejorar el bienestar general.
Caminar por zonas verdes es una forma de ejercicio que fortalece el sistema cardiovascular, mejora la circulación y ayuda a mantener un peso saludable.
El aire fresco y puro también contribuye a mejorar la capacidad pulmonar y a reducir el riesgo de enfermedades respiratorias.
Asimismo, uno de los aspectos más destacados de pasear por la naturaleza es su impacto en la salud mental. Diversos estudios han demostrado que pasar tiempo en entornos naturales reduce el estrés, la ansiedad y la fatiga mental.
La naturaleza tiene un efecto calmante que ayuda a desconectar del ajetreo cotidiano, disminuyendo los niveles de cortisol, la hormona del estrés.
Además, el contacto con espacios verdes mejora la concentración, la memoria y la creatividad, ya que proporciona un descanso mental del entorno urbano y digital.

Un grupo de amigos hace senderismo por una zona montañosa.
Bienestar emocional
El contacto con la naturaleza también tiene efectos positivos en el bienestar emocional. Caminar por un bosque puede generar sentimientos de felicidad y satisfacción, lo que contribuye a mejorar el estado de ánimo.
Además, este tipo de actividad promueve una mayor conexión con uno mismo y con el entorno, favoreciendo la práctica de la atención plena o mindfulness, lo que puede aumentar la sensación de paz interior y gratitud.
En resumen, pasear por la naturaleza es una actividad que aporta beneficios físicos, mentales y emocionales, ayudando a mejorar la calidad de vida y el bienestar general de las personas que lo practican regularmente.