PNV y PSE han presentado enmiendas a su propio proyecto de reforma fiscal en las Juntas Generales para atraer acuerdos con alguna formación de la oposición en Araba y Gipuzkoa, principalmente con Elkarrekin Podemos, entre las que se halla incrementar de 19.000 a 20.000 euros la cantidad exenta de tributación en el IRPF. Finalizado el plazo para que los grupos pusieran sobre la mesa sus alegaciones al proyecto de norma foral, lo que han hecho también los partidos que sustentan el Ejecutivo foral, en ambos herrialdes han trasladado más de una treintena de alegaciones, una docena de ellas para “favorecer” el consenso, en tanto que nacionalistas y socialistas necesitan el respaldo de alguna otra fuerza para sacar adelante la reforma. El límite citado se aplicará igualmente en la tributación conjunta con cada uno de los contribuyentes que obtengan esta cantidad de rendimientos. Tampoco estarían obligados a declararse los rendimientos brutos de capital y las ganancias patrimoniales que no superen conjuntamente los 1.600 euros anuales.
En sus enmiendas, los partidos del gobierno introducen asimismo una nueva deducción en el Impuesto de Sociedades para impulsar la creación de empleo para menores de 36 años y mujeres. Además, se eleva la deducción por alquiler de vivienda habitual al 3%, así como el límite hasta 2.800 euros de deducción anual para familias numerosas y monoparentales. Por otro lado, en materia de vivienda, PNV y PSE proponen reducir de 85.000 a 80.000 euros el límite de renta al que se podrán acoger los contribuyentes para beneficiarse de las deducciones por compra de vivienda. En este ámbito, apelan a elevar la bonificación al 60 % de los rendimientos de los arrendadores de vivienda de intervención pública y de las situadas en zonas tensionadas. Respecto a la tributación de las rentas de capital, apuestan por modificar la tarifa aplicable a la base liquidable del ahorro, disminuyendo el tipo inferior que se aplica a dichas rentas e incrementando los tipos de los más altos. Así, se plantea dejar en el 19% el tipo aplicable hasta los 7.500 euros y ampliar hasta el 2% para una base liquidable del ahorro superior a los 300.000 euros.
En este escenario, EH Bildu dice confiar que en el debate de enmiendas se abran nuevas oportunidades y se afronte una verdadera reforma que deje atrás la que está en vigor. La portavoz de la coalición en las Juntas alavesas, Eva López de Arroyabe, ha comparecido tras registrar la enmienda a la totalidad y nueve parciales al proyecto de norma, abriéndose a una reforma de “calado y valiente” e incluso a retirar las enmiendas a la totalidad en los tres territorios de la CAV. En cuanto al feudo alavés, ha puntualizado que la propuesta de PNV y PSE llevaría a dejar de recaudar más de 40 millones de euros en un contexto social y económico en el que aumenta la incertidumbre de los mercados y la industria necesitará el impulso de las instituciones. Además, debido al envejecimiento poblacional se requiere reforzar los servicios públicos, Osakidetza y los cuidados, por lo que “no se puede asumir una reducción de la recaudación”. En sus enmiendas parciales, que son extrapolables a los tres territorios, EH Bildu plantea en líneas generales eliminar el “trato privilegiado que tienen las rentas de capital sobre las de trabajo en el IRPF”, sumar más tramos en el IRPF para hacerlo más progresivo y que las grandes empresas tributen un tipo mínimo sobre los beneficios que obtengan.
Por su parte, Elkarrekin Podemos ha registrado más de 120 enmiendas en las JJ. GG. de los tres herrialdes orientadas a apoyar a las rentas más bajas, facilitar el acceso a la vivienda, fortalecer las pensiones públicas, y redistribuir la riqueza. La miembro de la mesa de negociación fiscal y portavoz en las Juntas de Bizkaia, Eneritz de Madariaga, ha abogado por una Euskadi que “tenga la fiscalidad justa y progresiva que se merece”, apelando a PNV y PSE a que “sean responsables y den pasos valientes para lograr una reforma fiscal avanzada”. “Las negociaciones marchan por buen camino pero hay escollos ya que el proyecto no modifica la injusta estructura fiscal que hace que quien más tiene no aporta lo que le corresponde”, ha sentenciado.
Los escollos
A su juicio, hay elementos cruciales, sobre todo en vivienda. Plantea la eliminación de la deducción por adquisición de vivienda para las nuevas compras y bajar hasta los 55.000 euros de renta el límite para deducirse el alquiler, así como mejorar las bonificaciones para familias con menos renta, las monoparentales y las numerosas. También cree vital suprimir los beneficios fiscales a las EPSV –planes de pensiones privados–. Otras de sus propuestas se centran en desincentivar fiscalmente las viviendas de uso turístico, subir el recargo del IBI al 150% a la vivienda vacía, una tributación mínima efectiva en el Impuesto de Sociedades o que las mujeres “tengan una mayor bonificación en las rentas de trabajo”. Además plantean eliminar la retención en el IPRF a las rentas inferiores a los 20.000 euros y que puedan ser beneficiarias de ciertas deducciones.