El Bilbao Basket se enfrenta a un desafío monumental en el partido de vuelta de las semifinales de la FIBA Europe Cup tras una ida ante el Dijon que, en boca de Jaume Ponsarnau, " fue un verdadero desastre. El equipo no logró encontrarse en ningún momento y, aunque en la primera mitad el rival tampoco brilló, en la segunda parte todo se desmoronó. La concentración, la solidez y la consistencia desaparecieron, dejando una sensación agridulce que ahora sirve como motivación para cambiar el rumbo en el siguiente partido".
El técnico del conjunto bilbaíno reconoce los errores cometidos en el primer encuentro y asegura que han "trabajado en identificarlos para no repetirlos. No nos sirve lamentarnos más. Ahora jugamos otros 40 minutos en los que hay que hacer un reset y salir con toda la fuerza del mundo. Y es que, aunque la desventaja es considerable, en el vestuario creen en la posibilidad de remontar. Poder, se puede. Es cierto que la baja de Tryggvi y Marvin nos ha obligado a cambiar cosas, pero hay que centrarse en lo que tenemos que hacer bien".
El plan de partido del Bilbao Basket pasa por "jugar de manera fluida y dinámica, minimizar las pérdidas, correr y dominar el rebote. Además, esperan que la afición juegue un papel clave en la remontada. Necesitamos que nuestra gente nos anime al máximo. Es crucial que, si la remontada no llega rápido, sigamos creyendo porque hay tiempo", insistió el entrenador. En ese sentido, recordó que en el pasado ya han conseguido gestas similares: "A un partido pueden pasar muchas cosas".
El equipo también ha tomado aprendizajes de encuentros recientes, como el duelo contra el Real Madrid en Liga. Según el técnico, "ese partido sirvió como un buen entrenamiento y ayudó a probar nuevas posiciones y roles dentro del equipo. Nos sirvió para identificar cosas que hicimos bien y otras que debemos mejorar. En particular, el partido permitió afinar detalles defensivos y probar esquemas de juego que podrán ser claves en la revancha".
Uno de los aspectos más preocupantes para Jaume Ponsarnau "es la capacidad del rival para hacer daño tanto desde el exterior como en el rebote ofensivo. Para correr y evitar que ellos corran, tenemos que perder pocos balones y dominar el rebote. Además, la falta de altura en el equipo contrario se compensa con un gran atletismo y agresividad, algo que el Bilbao Basket deberá contrarrestar con intensidad y disciplina. No podemos permitir que nos superen mentalmente como en la segunda parte del partido de ida".
El planteamiento para la remontada contempla un "enfoque equilibrado entre la paciencia y la velocidad. Queremos ganar el ritmo, pero sin perderlo. A veces habrá que tomar tiros rápidos, pero no por desesperación, sino porque es parte del plan de juego. Es clave no precipitarse, mover bien el balón y no cometer errores que permitan al rival encontrar su ritmo. Cada posesión debe tener su importancia, vayamos ganando o no".
Sobre las lesiones de los pívots, el técnico admitió que "ha supuesto un reto, pero también una oportunidad para explorar nuevas estrategias. Nos ha impulsado a hacer cambios y matices que pueden sorprender al rival. Hay jugadores que han asumido estas nuevas propuestas con ilusión. En ese sentido, jugadores como Amar y Basala han demostrado en partidos recientes que pueden asumir un rol más importante dentro del equipo".
El entrenador finalizó con un mensaje claro: "Empezamos 47 equipos y solo 4 siguen en esta fase. Nosotros estamos aquí, en esta historia, y vamos a intentarlo con todo". Además, pidió a la afición que viva este partido como algo especial. Podría ser el último en Bilbao esta temporada y queremos que la gente lo disfrute y nos empuje hasta el final".
Con una desventaja de 19 puntos, el Bilbao Basket afronta el reto con ilusión, convicción y el deseo de firmar una página histórica en su trayectoria europea. Si logran ajustar los detalles defensivos y mantener la calma en ataque, podrán aspirar a una remontada que se convertiría en un hito para el club.
El partido de vuelta de las semifinales de la FIBA Europe Cup ante el Dijon, este miércoles en Mirivilla (20:00), hay que remontar 19 puntos.