Conducir un coche a diario sigue siendo una necesidad para muchas personas, que no cuentan con una alternativa para ir al trabajo u otros desplazamientos indispensables, pero es cierto que hay gente que podría prescindir de su uso optando por posibilidades más ecológicas, sanas e incluso económicas, como el transporte público o una bicicleta. De hecho, las restricciones que se están implantando en muchas ciudades para acceder a las zonas de bajas emisiones o el precio de los combustibles están forzando a muchos conductores a replantearse el uso del coche.
Volviendo a quienes se ven obligados a cogerlo, es interesante recordar un dato que ofrecía recientemente la Dirección General de Tráfico: (DGT): el 85% de esos vehículos que cada día se desplazan de casa al trabajo y del trabajo a casa sólo tienen un ocupante. Es decir, que con un poco de organización seguro que podrían agruparse todas esas personas en muchísimos menos coches, reduciendo así los atascos, la contaminación y el gasto económico de cada uno.
“El futuro del tráfico será compartido o no será”
De hecho ese es uno de los objetivos que la DGT se ha marcado para un futuro próximo: que el coche compartido sea una opción mucho más extendida de lo que es hoy en día, con compañeros de trabajo que acuden en un mismo coche o con personas que comparten vehículo para realizar un viaje, como ya se está haciendo con plataformas como BlaBlaCar. “El futuro del tráfico será compartido o no será”, afirmaba contundentemente el director general de la DGT, Pere Navarro, en el Global Mobility Call, celebrado en el mes de noviembre.
No más carriles, sino más ocupación de los vehículos
Ese dato del 85% de conductores solos, unido al colapso en los accesos a muchas ciudades hace que algunos dirigentes se planteen (o lleven a cabo) la ampliación de carriles o la construcción de nuevas carreteras. Pero la DGT tiene otro plan. “A más carriles, más coches. Por tanto, esa no es la solución. Inversión en Cercanías, sí, pero eso es a medio plazo”, afirma su director general.

Pere Navarro, hablando sobre la ocupación de los coches.
Así que Navarro apuesta por otra fórmula, la misma que se está demandando hace ya tiempo desde las instituciones europeas. “Debemos hacer un cambio colectivo de mentalidad que nos permita incentivar la alta ocupación de los vehículos, porque no nos podemos permitir mover cada día 1.500 kg para desplazar a una sola persona. Aumentar la ocupación de los vehículos es un reto y una necesidad. Hay que meter a dos personas en cada vehículo para que los usuarios que se desplacen en coche ocupen, al menos, dos plazas en cada vehículo. A estas alturas del siglo XXI, no debería ser imposible para lograr la mitad de vehículos, la mitad de consumo de combustible y la mitad de emisiones”, explica.
La experiencia del carril VAO
Ya se han desarrollado iniciativas en ese sentido, aunque con un funcionamiento limitado en España. Es el caso de los carriles VAO, exclusivos para vehículos de alta ocupación (dos o más pasajeros), además de para los destinados a servicios públicos (bomberos, policía, ambulancias, mantenimiento), taxis y carsharing, autobuses, motos y vehículos con la señal V-15 (personas con diversidad funcional). Se crearon para descongestionar el tráfico en las carreteras interurbanas de acceso a algunas ciudades y se han ido adaptando con el paso del tiempo: de ser exclusivos para vehículos con tres ocupantes o más se redujeron a dos ocupantes o más e incluso ahora se permite el acceso a vehículos con la etiqueta CERO de la DGT (y con las etiquetas ECO, C y B si lo indican los paneles).
El ejemplo de Francia
París puede servir de inspiración para la DGT, ya que ha anunciado que va a reservar un carril de su autopista de circunvalación a coches con más de un ocupante. También ha advertido de que desde el 1 de mayo comenzará a multar (hasta 135 euros) a quienes incumplan esas restricciones, que se aplicarán de lunes a viernes en las horas punta (de 7 a 10.30 y de 16 a 20). Además, ciudades como París, Lyon y Rennes están instalando radares térmicos con cámaras que detectan la ocupación de los vehículos, con una tasa de error muy baja.