Actualizado hace 7 minutos
El trabajo, las obligaciones familiares y las tareas del hogar consumen a diario buena parte de nuestro tiempo y de nuestra energía. Así, lidiar con el estrés diario nos deja agotados y, si conseguimos unos minutillos para nosotros, recurrimos a actividades que nos distraigan y nos relajen.
Pasear, hacer deporte o quedar para tomar un café son algunas de ellas, pero no siempre disponemos del tiempo suficiente para llevarlas a cabo.
Así, en un mundo lleno de prisas, surge una práctica que se está convirtiendo en tendencia y que incorporada a la rutina diaria puede ayudarnos a reducir el estrés. La clave de su éxito está en su simplicidad y sencillez. Nos referimos al puttering, un término anglosajón que, aunque no tiene una traducción literal al español, es algo así como combinar una actividad ligera con una desconexión mental.
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Un hombre se relaja mientras cocina.
Una práctica sencilla y eficaz
El puttering no es otra cosa que reservar unos minutos cada día para realizar una pequeña actividad cotidiana que nos relaje. Debe ser una actividad sencilla, realizada sin prisa y sin la presión de tener que obtener unos resultados. Puede ser ordenar un cajón o una estantería, hacer un rato de ganchillo, regar las plantas..., actividades que, cuando se hacen sin expectativas ni prisas, pueden ser muy beneficiosas para la salud mental.
Estas actividades que parecen triviales nos permiten sumergirnos en el presente y dejar a nuestra mente fluir libremente, lo que reduce el estrés, nos sume en un estado de calma y fomenta la creatividad. Se trata de un estado mental y físico en el que el objetivo no es hacer algo útil sino disfrutar del momento.
Esta práctica es, en realidad, una forma muy sencilla de recargar pilas que no requiere ningún esfuerzo económico, físico, ni mental y que mejorará notablemente el bienestar general. Para incorporarlo a tu vida, solo tienes que reservarte unos minutos para esas sencillas tareas, mientras eres consciente de lo que estás haciendo y dejas tu mente en blanco de preocupaciones y responsabilidades.
Buena terapia antiestrés
Varios estudios han comprobado que el puttering es un recurso muy eficaz para combatir el estrés. Es el caso de una investigación publicada por el National Institute of Health y de ella se desprende que dedicar tiempo a estas actividades simples y sin presiones ayuda a reducir los niveles de cortisol y, por tanto, el estrés.
Estas prácticas generan además una sensación de logro al completar pequeñas tareas, lo que libera dopamina, el neurotransmisor asociado con la felicidad y la recompensa.
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Una mujer dedica unos minutos a ordenar una estantería.
Creatividad
Expertos han demostrado también que el puttering ayuda a estimular la creatividad, ya que al realizar estas actividades, la mente entra en un estado de incubación creativa donde se crean las ideas más innovadoras.
La mente tiene espacio para divagar y generar ideas de manera espontánea. A este fenómeno se le conoce también como descanso activo y es especialmente útil para resolver problemas o desarrollar proyectos complejos sin la presión de tener que alcanzar una meta inmediata.
Psicólogos coinciden en señalar que quienes practican el puttering suelen ser personas con una alta inteligencia emocional, capaces de procesar pensamientos y liberar tensiones mientras están en movimiento.
Prácticas recomendadas
Cada uno sabe bien cuáles son las actividades que le relajan y le ayudan a evadirse del estrés del día a día. Entre ellas no pueden faltar algunas como la cocina o la jardinería.
Pasar un rato entre fogones para preparar una de tus recetas favoritas dejará tu mente volar y estará solo centrada en la elaboración del plato. Poder degustarlo después, añadirá a esa tarea un atractivo extra.
Si lo tuyo son más las plantas, además de disfrutar cuidándolas, podrás comprobar después con satisfacción el fruto de tu trabajo.
Ordenar pequeños espacios o hacer manualidades como pintar, hacer punto o ganchillo, también son actividades que te mantendrán entretenido y te proporcionarán unos minutos de calma y bienestar. En este caso también te resultará gratificante ver los resultados.
Ya lo ves, para relajarse no hacen falta hacer cosas complejas, costosas ni que requieran mucho tiempo. A veces la solución la tenemos muy cerca; solo hay que saber buscarla en las cosas más sencillas.