“A pesar de que el número de niños, niñas y adolescentes de Arrasate ha descendido en los últimos diez años, los diagnósticos de enfermedades o patologías en el ámbito de la salud mental no han dejado de aumentar, hasta casi duplicarse; y, en este sentido, también el consumo de fármacos que se utilizan para responder a estas patologías”. Esta es una de las conclusiones que arroja el trabajo que ha llevado a cabo el Consistorio para conocer la situación emocional de la población infantil y juvenil, como paso previo a elaborar un plan de acciones que permita dar “un salto cualitativo” en el bienestar del colectivo. El resultado de esta radiografía se presentará en marzo en dos sesiones abiertas a la ciudadanía.
Ante un escenario de “preocupación” por las causas que condicionan la estabilidad emocional en niños, adolescentes y jóvenes, se acordó impulsar esta iniciativa que ha dinamizado la consultora Elhuyar. “Desde el Gobierno municipal consideramos que la situación actual del colectivo de entre seis y 18 años es especialmente vulnerable. El Ayuntamiento tiene la voluntad de hacer su aportación para poner freno a esta problemática, que presenta una serie de retos que debemos abordar de forma comunitaria”, ha señalado este jueves la edil de Bienestar Social, Jasone Giraldo.
Recogida de datos, cuestionarios y entrevistas
En noviembre del año pasado comenzó la recogida de datos “cuantitativos y cualitativos” para tener una fotografía lo más real posible de la salud mental en este grupo poblacional. Se han utilizado, de este modo, datos demográficos, facilitados por Osakidetza (números de casos con patología de este tipo, prescripción y evolución de psicofármacos), y aportados por el programa municipal de prevención de adicciones sobre hábitos de consumo y sustancias. Toda esta información se ha completado con más de 500 cuestionarios realizados a escolares de entre diez y 16 años, entrevistas a más de un treintena de profesionales (educadores, orientadores, trabajadores de la salud y representantes de movimientos sociales) y formularios respondidos por psicólogos de la localidad.
Con todo este material se ha dado cuerpo al diagnóstico que, tal y como ha indicado el técnico de Elhuyar Tasio Arrizabalaga, concluye, por un lado, que el equilibrio emocional de niños, niñas, adolescentes y jóvenes se sitúa en un “contexto complejo y global, porque las propias problemáticas que afectan al conjunto de la sociedad les repercuten igualmente, aunque de forma específica”.
“Además, las situaciones de opresión a las que tiene que hacer frente el conjunto de la sociedad se reproducen en la población infantil y adolescente, detectándose casos especialmente vulnerables, como son las opresiones por motivos migratorios, las mujeres y disidencias de género, los niveles socioeconómicos, las apariencias físicas no normativas o las familias desestructuradas”, ha matizado Arrizabalaga.
Malestares infantiles y de la adolescencia
Por otro lado, hay fenómenos relevantes que inciden en el malestar del colectivo como son el uso de las nuevas tecnologías (pantallas) y las redes sociales, y las relaciones no saludables que provocan “la imposibilidad de encarar una gestión emocional sana”, ha apuntado el técnico de Elhuyar.
La generalización del consumo de sustancias y prácticas susceptibles de provocar adicciones tiene también su reflejo en un aumento de los malestares emocionales. “Su causa puede ser la falta de oferta de ocio interesante, el manejo de grandes cantidades de dinero desde edades muy tempranas o el incivismo que los hábitos generalizados de socialización tienen en ellos cuando está muy normalizado el consumo de alcohol y sustancias. Todo ello está generalizando las compras 'online', el consumo de videojuegos, bebidas energéticas, alcohol, tabaco, marihuana y psicofármacos”, ha añadido Arrizabalaga.
Ha destacado, a su vez, que Arrasate cuenta con “un fuerte ecosistema de respuesta” a esta realidad, sin embargo, ha advertido de que hay aspectos que “necesitan ser mejorados y reforzados (recursos saturados, falta de recursos en salud mental en el ámbito público…)”.
Diseñar una línea de intervención
Con los datos sobre la mesa se quiere impulsar ahora “una reflexión comunitaria” y, para ello, se han convocado dos encuentros abiertos a padres, madres, profesionales y ciudadanía en general, que tendrán lugar en Kulturate los días 11 y 25 de marzo, de 15.00 a 17.00 horas.
El objetivo es “diseñar una línea de intervención y empezar a ejecutar el plan de acción “a partir de abril, destinando recursos humanos y económicos”, ha explicado Giraldo, reafirmando “el compromiso del Gobierno municipal con el bienestar emocional infantil y juvenil”.