Tres meses después de presentar el concurso de acreedores, ha terminado sin acuerdo el periodo de consultas de ERE de extinción de empleo, y la dirección de SDA Factory, la antigua UFESA, procederá al despido de la plantilla que en la actualidad asciende a 55 trabajadores.
El comité de empresa ha lamentado que el cierre de la planta esté sobre la mesa, y que durante las cinco reuniones que se han llevado a cabo en el marco de las consultas de ERE, no se haya podido alcanzar un acuerdo.
Indemnizaciones de Fogasa
El comité ha denuncia que "con las arcas vacías y mientras no se vendan los activos", las personas que trabajan en este centro se verán abocadas al fondo de garantía salarial (Fogasa) para poder cobrar la indemnización mínima que les corresponde, así como parte de los salarios que se les deben desde diciembre de 2024.
Los representantes de los trabajadores también lamentan que la actual propietaria, el grupo catalán B&B Trends, ni siquiera tenga intención de cumplir los acuerdos de abril de 2024, donde se pactaban indemnizaciones adicionales si se daban estos despidos.
"Sin apoyo de las instituciones"
También han criticado la falta de apoyo de las instituciones, que han dado "muchas palmaditas en la espalda, pero ninguna ayuda. ¿Piensan hacer algo? Hagan lo que hagan ya será tarde, pero al menos bienvenido", afirman desde el comité de empresa.
Los servicios jurídicos de los sindicatos presentes en el comité están preparando las impugnaciones a todo el proceso.
No hay carga de trabajo
La antigua planta de Ufesa en Vitoria-Gasteiz ha pasado en unos pocos años de tener más de doscientos trabajadores a solo 55. En 2019 BSH Home Appliances Group, la filial del grupo Bosch, vendió el negocio de planchas a SDA Factory, propiedad del grupo inversor catalán B&B Trends. Este acuerdo incluía el compromiso de BSH de seguir comprando los productos elaborados en la factoría alavesa hasta el mes de julio de 2021.
Sin embargo, la propietaria actual afirma que desde julio de 2021, momento en el que finalizó el pacto con BSH y hasta diciembre del año pasado, la producción había caído un 95%, por lo que no hay carga de trabajo para mantener la planta, y niegan que detrás del proceso que va a desembocar en el despido de los 55 trabajadores de la planta, se esconda una estrategia para llevarse la producción a otra factoría.